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Beneficios de la agricultura de conservación - Otros beneficios medioambientales de la Agricultura de Conservación

Indice del artículo
Beneficios de la agricultura de conservación
Una herramienta eficaz para luchar contra la erosión
Mitigar y adaptarse al cambio climático
Beneficios medioambientales
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Otros beneficios medioambientales de la Agricultura de Conservación

A continuación se justifican brevemente otros notables beneficios medioambientales que se derivan de la práctica de la Agricultura de Conservación.

1. Mejora de los contenidos de materia orgánica

La materia orgánica se relaciona con la mayoría de los procesos, por no decir todos, que ocurren en el suelo. La calidad de un suelo está determinada principalmente por su contenido en materia orgánica, si bien éste es variable y muy sensible a los sistemas de manejo el suelo.

En la mayoría de las zonas, destacamos la importancia de la materia orgánica en la mejora de la estructura del suelo, lo que frena la erosión y aumenta la capacidad de retención de agua en el perfil, de especial interés en los secanos andaluces. Está ampliamente investigado que cuando se cambia de la agricultura convencional (laboreo intenso) a la de conservación, el contenido en materia orgánica del suelo aumenta con el tiempo, con todas las consecuencias positivas que ello supone.

2. Conservación y mejora de las aguas

Con la Agricultura de Conservación, se aumenta la infiltración de agua de lluvia respecto al laboreo convencional, lo que ayuda a mejorar el caudal ecológico de los ríos y arroyos que son alimentados más por el flujo subterráneo, que por la escorrentía superficial, y por ende, incrementa su buen abastecimiento, a la par que revitaliza manantiales secos. Además, este incremento en la infiltración disminuiría el riesgo de riadas, de manera sencilla y económica, siendo una solución muy interesante para muchos pueblos andaluces, que han sufrido graves inundaciones en los últimos años.

La adopción de las prácticas de conservación no implica un mayor riesgo por la utilización de los herbicidas. La reducción drástica en erosión y escorrentía que se consigue con la Agricultura de Conservación disminuye significativamente los efectos adversos de los mismos.

El empleo de Agricultura de Conservación, retiene en gran medida los fertilizantes y productos fitosanitarios en la zona en que fueron aplicados, hasta que son utilizados por el cultivo o descompuestos en otros componentes inactivos. Así, las técnicas de conservación no sólo reducen muy considerablemente la escorrentía, sino que también propician una fuerte disminución de la cantidad de abonos, herbicidas, etc., que son transportados disueltos en el agua de escorrentía o adsorbidos en el sedimento.

Cabría pensar la posibilidad de que los aumentos en la infiltración de agua de lluvia, podrían incrementar el lixiviado de nitrógeno. Los estudios realizados por Márquez et al. (2008), muestran como la mejoras estructurales, centradas en una mejor relación entre los macro y microporos del suelo, aumentan la capacidad de retención del nitrógeno en los poros someros del suelo y facilitan la asimilación de este elemento por la planta.

Aplicado a los casos de contaminación sufridos en diversos embalses y acuíferos andaluces en los años pasados, la Agricultura de Conservación es una herramienta de prevención eficaz. En cuencas donde se encuentren zonas con pendientes considerables, unidas a prácticas de laboreo intensivo y el empleo de herbicidas residuales es necesario fomentar prácticas de conservación de suelos con especial intensidad.

A este respecto, si se comparan diversos métodos de laboreo se puede concluir que mediante la Agricultura de Conservación se mejora sustancialmente la calidad de las aguas.

3. Mejora de la biodiversidad

Los sistemas agrícolas con abundantes restos vegetales sobre el suelo proveen alimento y refugio a muchas especies animales durante períodos críticos de su ciclo de vida. De ahí que con las cubiertas vegetales prosperen gran número de especies de aves, pequeños mamíferos, reptiles y diversos invertebrados, entre otros.

Igualmente, la Agricultura de Conservación permite el desarrollo de una estructura viva en el suelo, más estratificada, rica y diversa en seres vivos tales como distintos microorganismos, nematodos, lombrices, insectos y diferentes macro invertebrados, especialmente pájaros. La gran mayoría de las especies que constituyen la fauna del suelo son beneficiosas para la agricultura y contribuyen a la formación del suelo, a la movilización de nutrientes y al control biológico de los organismos considerados como plagas. En el caso de lombrices, en ensayos realizados en nuestro país, en perfiles de suelo inalterados con restos vegetales, se han alcanzado 200 individuos por metro cuadrado en los primeros 20 cm de suelo, frente a apenas 30 en agricultura convencional (Cantero et al., 2004). Esta cifra equivale a unos 600 Kg. de biomasa por hectárea, casi un 700 % más que en agricultura convencional. Estos invertebrados son especialmente beneficiosos para el suelo, al formar galerías que favorecen la infiltración del agua, mejoran la estructura del mismo, y son uno de los principales alimentos de los vertebrados que pueblan estas tierras de cultivo.

Agricultura de Conservación y economía sostenible

El agricultor debe buscar maximizar la rentabilidad de su trabajo en el campo. En la mayoría de partes del mundo donde los gobiernos no subvencionan al sector agrario, la Agricultura de Conservación es una necesidad. El motivo es que en la mayoría de los casos, se mantienen o mejoran las producciones comparándolas con la práctica convencional, pero en lo que sí existen grandes diferencias es en los costes de producción. A continuación se presentan datos de P. Arnal (2008), sobre cereal de invierno en secano.

TABLA 3. Tabla 3. Resultado económico de cereal de invierno.
LT: laboreo tradicional o convencional; ML: Mínimo laboreo o laboreo reducido; SD: Siembra directa
INGRESOS LT ML SD
Venta producto 468,09 465,19 436,80
Pago único 220,58 220,58 220,58
TOTAL INGRESOS 688,67 685,77 657,38
GASTOS
Materias primas 181,89 181,09 189,09
Labores 222,24 180,24 162,5
Mano de obra 112,65 86,4 48,9
TOTAL GASTOS 516,78 447,73 400,49
RESULTADO ECONÓMICO 171,89 238,04 256,89
TABLA 4. Costes laborales
Operaciones Laboreo tradicional (h/ha) Laboreo reducido (h/ha) Siembra directa (h/ha)
Tratamiento herbicida 0,30
Arado de vertedera 2.00
Chisel 1,25
Pase de Cultivador 1.00
Abonado de fondo 0,33 0,33 0,33
Pase de vibrocultor 0,80 0,80
Sembradora 0,75 0,75
Tratamiento herbicida 0,30 0,30 0,30
Abonado de cobertera 0,33 0,33 0,33
Transportes varios 2,00 2,00 2,00
Total tractor + apero (h) 7,51 5,76 3,26
Costes propios (€/ha) 180,24 138,24 81,50
Maquinaria alquilada
Sembradora SD (€/ha)
Cosechadora (€/ha) 42,00 42,00 42,00
Total (€/ha) 222,24 180,24 162,50

 

En resumen, los resultados de la siembra directa vs laboreo tradicional:

  • Reducción de costes: 116,29 €/ha menos, en coste de labores y en mano de obra, aunque aumenta el coste de materias primas.
    Equivale a 695 kg/ha de cebada.
  • Resultado económico: 85,00 €/ha más.
    Equivale a 510 kg/ha de cebada.
  • Tiempo de trabajo: Se reduce en 4 horas y ¼ por hectárea.

Estos datos se obtienen de agricultores ya familiarizados con las técnicas. El cambio substancial conceptual y de maquinaria y equipos, que supone basar la práctica agraria en el laboreo intensivo frente al reducir drásticamente o totalmente las labores, justifica que se promuevan medidas a favor de la Agricultura de Conservación.